viernes, 12 de noviembre de 2010

SALÓN MÁLAGA - TRADICIÓN CULTURAL ANTIOQUEÑA


FACHADA DEL SALÓN MÁLAGA
El Salón Málaga hoy en día, luego de 53 años de trayectoria, es uno de esos lugares tradicionales de Medellín que siguen en pie, lugar donde siempre va a haber unas cuantas sillas y una mesa para conversar mientras soñamos, para disfrutar mientas bailamos, para abrazar mientras lloramos, uno de esos lugares donde podemos escuchar buena música de la viaja guardia con una copa junto a un amigo o la mujer que se amara toda la vida,  donde las historias siempre son de amor y música, un lugar que no se deja morir y que lucha por sí mismo para seguir siendo parte de ese lugar de la ciudad pero arraigado a su ser antiguo estilo de los años 50 y donde reside la mejor música de antaño de Medellín con du forma bohemia.
Reconocimiento por sus bodas de oro.
Desde sus inicios, fue un lugar, donde los cargueros, campesinos y comerciantes provenientes de todo el país llegaban a Medellín a descargar y vender los mejores productos del campo para la ciudad y después de un extenuante viaje, se acercaban al lugar para descansar y escuchar canciones que les hiciera recordar la tranquilidad de su pueblo junto a un aguardiente para pasar el día de trabajo; también fue lugar de pago para los obreros que al final del día se acercaban a este lugar para encontrarse con el patrón y luego se disponían gastar su dinero en el lugar buscando tranquilidad y descanso.
La historia del lugar podría ser dividida en dos parte, o mejor dicho, en dos lugares distintos, el primer lugar fue adquirido por el primer y único dueño Gustavo Arteaga en 1957, se encontraba ubicado en Maturín con Abejorral, donde actualmente es el Éxito de San Antonio, para ese entonces se llamaba el Bar Málaga, era un lugar sencillo, humilde y tranquilo donde habían no más de seis mesas donde se bailaba y escuchaba buena música en Medellín.
Luego, para noviembre de 1982, el Salón se trasladó debido a los cambios de remodelación de Medellín en esa época para el lugar donde actualmente se encuentra ubicado, entre las calles 45 Amador y 46 Maturín al costado derecho # 45 – 80, mejor dicho a unos cuantos pasos de la estación San Antonio del Metro, es allí donde se supone verdaderamente empieza la historia de este lugar maravilloso, que quienes hoy en día siguen visitándolo permiten permitido que su tradición continúe en pie.


Estas son una de las tantas fotografías que se pueden disfrutar.
El salón es considerado una especie de museo pero con vida propia, como lo explica el administrador e hijo de Don Gustavo “el Salón Málaga es un sitio que tiene memoria de ciudad, muestra como era antes, como eran sus bares y fiestas de antaño”; en el se encuentra la historia antioqueña entre sus paredes con un sin número de fotografías que narran la historia de Medellín desde principios del siglo XX y de muchos personajes importantes de aquella época.

La música hace parte esencial de la historia del salón, en el se puede escuchar canciones que no se encuentran o consiguen  con fácil porque muchas de ellas han pasado al olvido por la mayoría de la sociedad, pero que en el salón aun siguen vivas por quienes se concentran ya sea persona de paso son fines turísticos o clientes que siempre acompañan al salón con gustos exquisitos  por estas canciones olvidadas que buscan sentirse y volver a esas épocas de juventud.

En el salón se encuentran una de las mejores colecciones de música antigua en formato de 78 R.P.M., la cual le pertenece a Don Gustavo, llevándolo a ser conocido como uno de los mejores y reconocidos coleccionistas más de música del país; entre los géneros se encuentran los boleros, pasillos, tangos, paso doble y géneros musicales escuchados en bares y cantinas de Medellín entre los años 30 y 60.

También ganan protagonismo las siete rocolas antiguas con más de 7.000 discos, perfectamente ubicados por géneros musicales.
LA ROCOLAS SEEBUERG ACOMPAÑA TODAS LAS NOCHE A LOS CLIENTES QUE CANTAS SUS CANCIONES CON ALEGRIA Y AÑORO RECORDANDO LOS VIEJOS TIEMPOS.








César Arteaga, administrador del salón cuenta que muchas veces los clientes del salón forman desorden y cantan en coro con voz en cuello las canciones que la rocolas Seeburg hacía recordar buenos tiempos entre amigos y mujeres.

La tradicional taza y la ficha de cuantas del salón.
Una forma particular del lugar y su costumbres es la forma glamurosa y tradicional en cómo manejan las cuantas de cada mesa, sobre ellas colocan una ficha para llevar las cuantas de consumo de los clientes y como pisa papel una copa aguardientera en representación al ambiente y cultura antioqueña.

Son muchos los eventos que se realizan en el salón, los clientes  se interesan mucho por asistir a las tertulias realizadas muchas de las noches, en las cuales participan expertos empíricos de los temas que se traten, entre ellos los musicales instrumentales y artistas conmemorables de géneros como el tango y el bolero.  

El Salón Málaga es y seguirá siendo testigo de cómo la cultura paisa cada día se va derrumbando gracias a la modernización ya que todo es derrumbado para darle paso al progreso de la cuidad, pero gracias a establecimientos como estos, se puede recordar la historia de forma agradable, divertida y por sabios que guardan en su memoria gran parte de la historia de Medellín y que cada día están dispuestos a contar.


Susana Ortiz Gómez




El teatro, una opción cultural para todos


 “Este plan de Salas Abiertas tiene sus puntos positivos y negativos, ya que es bueno introducir la cultura del arte como lo es el teatro a la sociedad actual, pero lo malo de este asunto es que a nosotros como actores no nos parece justo que nuestro trabajo no sea remunerado como se merece”. Esto es lo que opina Walter Zuluaga actor del Teatro Popular de Medellín sobre el plan.
Salas Abiertas es un proyecto abalado por la Alcaldía de Medellín, con el objetivo de de promover y fortalecer los procesos de creación, producción y consumo de las artes escénicas de nuestra ciudad. 
La Alcaldía se encarga de dar un dinero específico a cada teatro que hace parte de este plan, este dinero viene de los impuestos que paga la gente, la cantidad entregada a los teatros se otorga de acuerdo a unas categorías en las que son clasificadas las salas, ya sea por el tiempo de permanencia en este plan o por el tamaño de su infraestructura, teniendo en cuenta el nivel de mantenimiento que se les debe hacer a éstas para que permitan el desarrollo del arte.
La única condición  que se les pone a las salas dramáticas es que inviertan el dinero exclusivamente en el pago de los servicios, la compra de dotaciones para las salas, mejora de la infraestructura y en los materiales necesarios para la creación de los vestuarios.
Este plan busca beneficiar a todas las personas que les gusta el teatro, pero que no tienen los recursos para pagarse una boleta, ya que el teatro de Medellín es relativamente caro además de que  hay que tener en cuenta que la cultura de esta ciudad no le gusta pagar por el arte sino que prefiere todo gratis.

Requisitos para los teatros
Los teatros tienen que cumplir unos requisitos que les pide la Alcaldía para poder hacer parte de este plan. Esos requisitos son:

  • ·         El grupo actoral de planta del teatro debe llevar una buena trayectoria.
  • ·         Que el grupo actoral de planta del teatro tenga una importancia relevante.
  • ·         Que el teatro tenga proyectos realizados con la comunidad.
  • ·         Que el teatro tenga una buena infraestructura y lleve un recorrido significativo.
Después de cumplir con estos requisitos para ser aceptado en este plan debe cumplir otros para permanecer y son:



  • ·         Deben de hacer una buena programación, que sea atrayente para toda la gente.
  • ·         Deben de abrir sus salas gratuitas una vez al mes, que es los últimos jueves de cada mes.
  • ·         El grupo de planta a cargo debe asegurar un estreno de obra al año.
  • ·         El teatro debe entregar un registro o informe sobre la cantidad de personas que asisten a sus funciones de Salas Abiertas, para así mirar si el plan está dando resultados.
¿Cómo recibe la gente éste plan?
La cantidad de público que accede a este plan varía según sea el tipo de obra, el tipo de público al que va dirigido, el presupuesto de la obra, la capacidad del teatro y lo más importante la publicidad que se le haga a esta.
Iván Zapata representante legal del Teatro Popular de Medellín, cuenta que: “Muchas veces las salas no se llenan ni porque la boletería sea gratis, primero que todo porque coger esta costumbre del teatro en una sociedad donde lo primordial es la rumba es muy difícil hacerles este gran cambio, y segundo hay una saturación de tetaros con Salas Abiertas y el público se olvida de que existen otros teatros y sólo asisten a uno”.
Por otro lado está María Fernanda Rojas, una joven de 21 años que vive en el barrio Manrique, a quien le gusta el teatro y es una de las beneficiadas por este plan. “Me encanta el teatro al igual que a muchos de mi barrio, es por esto que todos los últimos jueves de cada mes nos reunimos para venirnos en grupo a ver la obra que vayan a presentar, nosotros no tenemos recursos para pagar una boletería es por eso que este plan nos parece la mejor inversión que la Alcaldía puede hacer”.
Todos los amantes del arte como lo es el teatro, esperan que cada vez se llenen más las salas para que valoren su trabajo y su esfuerzo, y ojalá en un futuro la cultura de la ciudad pague por este arte que vale mucho la pena observar y no lo prefiera gratis como lo es hoy en día.
Teatros que hacen parte del plan
Las personas que quieran asistir tienen de donde escoger ya que este plan cuenta con más de 15 teatros inscritos. Algunos de ellos son:

  • ·         El Mata Candelas
  • ·         Arca de Noé
  • ·         La Polilla
  • ·         Cachimalos
  • ·         La Casa del Teatro
  • ·         Oficina Central de los Sueños
  • ·         Teatro Pablo Tobón Uribe
  • ·         Teatro Popular de Medellín
Para ingresar a Salas Abiertas pueden reclamar la boleta unos días antes para asegurar su cupo, pues se hace entrega de boletas para contabilizar la entrada y así saber qué cantidad de gente fue, esta entrega de boletería se hace ya que el teatro debe de dar un informe a la Alcaldía sobre la asistencia recibida en función de Salas Abiertas. O la otra opción para ingresar es llegar un poco antes de la función para alcanzar a entrar y disfrutar de estas maravillosas obras que muestran.
Este es un proyecto y una oportunidad que la Alcaldía de Medellín brinda a toda la ciudadanía para que poco a poco le vayan cogiendo gusto y amor al espectáculo teatral. Es por esto que se debe aprovechar este plan para así poder conocer lo que es realmente el teatro y no dejar que muera.







Vox pop
Juan Felipe Jaramillo



¿Qué opina del plan Salas Abiertas?


  • ·         Juan Felipe Jaramillo, profesor del ITM y Director del Morenito INC: “Pienso que es una gran oportunidad para todas esas personas que les gusta o les apasiona el teatro, pero no tienen la forma de entrar a una obra teatral pagando una boletería, además me gusta mucho la idea de dar a conocer nuestro arte mediante este plan. Aunque tampoco se puede negar que para los actores no es muy bueno hacer su trabajo y que la gente que debería de pagarlo no lo este haciendo”.
  • ·         Lina Burgos, asistente de Salas Abiertas: “ Me parece que este plan es muy bueno ya que por lo menos se ve que la Alcaldía está invirtiendo y no se está robando la plata de los impuestos. Aparte tengo un plan fijo gratis los últimos jueves del mes y me ha ido gustando este cuento del teatro”.
  • ·         Juan Fernando Vanegas, actor de planta del TPM: “La parte positiva de este plan es ayudar a que el arte tenga más acogida y obtener más seguidores y la parte negativa es que la gente no esté pagando por nuestro trabajo, esto es ayudar a promover la cultura donde todo lo quiere gratis”.




Bodega 



Letrero que se encuentra ubicado a la entrada del Teatro Popular de Medellín (TPM).
Sala de Teatro del TPM.




Sala de Teatro del TPM.



Cronograma del TPM.



Natalia Herrera Perilla

ID: 000151395

jueves, 11 de noviembre de 2010

A propósito de los 335 años. Medellín, recibe un regalo

A propósito de los 335 años. Medellín, recibe un regalo
“¿Qué le pudieras dar a la ciudad que te ha visto crecer?” esta es la primera frase de la canción Un regalo, escrita por Camilo Ríos  e interpretada por más de 40 artistas para celebrar el cumpleaños de la ciudad de Medellín.
El proceso de esta canción comenzó por una iniciativa de la Alcaldía para celebrar los 335 años de ésta, un número  extraño, pero que fue la excusa de toda una campaña para sensibilizar a la gente en torno a un evento sin precedentes, cuyo objetivo era hacerles pensar a todos los ciudadanos qué le darían a su ciudad para hacer de ella un lugar mejor.
La canción Un regalo se convirtió en más que  eso, fue todo un proceso en el  que más de 40 artistas se reunieron para darle vida a un mismo sentimiento, sin intereses políticos ni económicos, sólo hacer parte del honor de cantarle a Medellín. Más de 5 generaciones de cantantes, diversos géneros musicales, desde la ranchera hasta el reggaetón, artistas que han dejado el nombre del país en alto por su trayectoria y pequeñas promesas de la música como la niña Saray Castrillón, quien hace el primer solo de la canción, fueron los encargados de darle este regalo a su ciudad.
La idea de la canción surgió cuando el Secretario de Cultura Ciudadana de la Alcaldía buscó al productor Daniel Escobar para que hiciera un jingle sobre esta celebración, pero él pensó que una canción sería mucho más significativa y que, además, muchos artistas estarían dispuestos a ayudarle en este proyecto, y así fue. Daniel convocó a personas con las que ya había trabajado antes y junto con Camilo Ríos comenzaron a desarrollar su regalo para la ciudad. Grabaron a cada artista por separado y, finalmente, se reunieron en el Museo de Arte Moderno de Medellín para grabar el video de la canción, que fue entregado al Alcalde el 2 de  noviembre en el Parque del Poblado frente a miles de medellinenses que celebraban ese día los 335 años de su ciudad.
Es claro que esta celebración no es algo fortuito, no es simple casualidad, ni romanticismo. El hecho de encontrar una manera para que la gente aporte su grano de arena en el cambio de Medellín es sólo el comienzo de una meta a largo plazo. Pablo Mejía, integrante del grupo Piso 21, sintió mucha alegría cuando los llamaron para hacer parte de este proyecto e hizo una breve reflexión sobre esta iniciativa:” Yo pienso que lo del regalo a Medellín parte de cada persona, en las pequeñas cosas van los grandes regalos: mantener la entrada de la casa limpia, no cruzar un semáforo en rojo, respetar los peatones, cuidar las zonas verdes, no pitar, no gritarle a nadie en la calle, y muchas otras cosas que son simples de la vida cotidiana”.
Así mismo su compañero de grupo, David Escobar, agregó: “Cada cual aporta con su rol su regalo, es decir, nosotros con la música le dimos vida a la canción y le pusimos nuestro toque a esta celebración y así cada profesional, un arquitecto se propondrá construir edificios bonitos y ecológicos, y así cada quien. Para nosotros es un orgullo que Piso 21 haga parte de esto, porque es nuestra ciudad la que nos está viendo crecer en el medio que nos gusta. No fue sólo un regalo que le dimos a Medellín, sino que ella nos lo dio a nosotros”.
El tiempo ha pasado, la ciudad ha crecido y ha enfrentado situaciones complicadas que, tal vez, ninguna otra ciudad del mundo haya soportado. Ha sido una ciudad de contrastes: de violencia y de armonía, de guerra y de paz, de dolor y de ilusión, una ciudad que, a pesar de soportar críticas tan duras en el mundo y realidades tan fuertes en ella misma, ha encontrado una y otra vez la forma de reinventarse, de crecer y de salir adelante. “La ciudad está atravesando un momento muy complicado, hay una reactivación innegable de las bandas criminales en los barrios, hay un bajón en el ánimo de la gente, y el Alcalde encontró un motivo muy adecuado para motivar a las personas de nuevo a pensar ¡Qué chévere vivir en Medellín! Y yo pienso que la canción lo logró”, cuenta Daniel Escobar.
¿Por qué lo logró? Basta con mirar unos años atrás y pensar en uno años adelante. Primero, hace algún tiempo los artistas no se querían, eran hostiles entre ellos, los géneros tan distintos que interpretaban no se cruzaban más allá de que uno cantara después del otro. Con esto, artistas tan diferentes como J Balvin y Pasabordo ya tienen una canción juntos. Se puede decir que se encontró, a través de una celebración para la ciudad, la paz y la armonía entre todos éstos. Y segundo, esto será un documento histórico que quede en la ciudad, no sólo musical, sino también social. Porque no se puede dejar de lado que, además de los cantantes, en esta canción estuvieron presentes los niños de la Red de Bandas de Medellín. Jóvenes que deciden tomar el rumbo de la música y salirse del mundo difícil de los barrios.
Medellín recibió muchos otros regalos y más que eso recibió la acogida de la gente y la integración. Quienes trabajan diariamente por esta ciudad están dejando su huella, pero no debe ser en vano. Por eso el compromiso de todos debe ser constante: valorar lo que se ha hecho y proponer nuevos retos para esta ciudad que, 335 años después, sigue reinventándose.
Amalia Uribe Jaramillo
Noviembre 10 de 2010.

sábado, 6 de noviembre de 2010

PAISAS CON ALMAS DE RANCHEROS



Medellín la ciudad de los paisas, y de hermosas mujeres tiene muchas cosas que la caracterizan como su bandeja paisa o su arepa con quesito, pero además de esto quien creería que a los paisas los cautivan otras tendencias, tendencias que en este caso serían extranjeras como las rancheras.

La música ranchera originaria de México ha tenido una gran acogida en la cultura paisa, al parecer esta trasmite sentimientos que a los medellinenses les toca el corazón, o por lo menos así demuestran la gran mayoría.

Paisas con corazón ranchero han hecho de este género algo dependiente para la cultura, tanto así que para la gran mayoría de celebraciones muchos lugareños acuden a grupos rancheros para alegrar el festejo, esto se puede ver reflejado en las fechas de cumpleaños, quinceañeros y la tradicional serenata, fiestas de empresas  y cualquier tipo de eventos que necesiten música ranchera, incluso aquellos actos que se cree deben tener seriedad por el carácter de los mismos como la despedida de un ser amado por causa de la muerte.

La música ranchera ahora parte cultural de Medellín, además de ser algo para las celebraciones paisas o farras paisas, en la ciudad muchos de los habitantes utilizan esta expresión cultural como forma de trabajo y de sustento tanto para los que ejercen el arte como para sus familias.

Colombia con la 70, calles de Medellín que encierran historias de vidas y  lugar de acopio de los mariachis.

 Así se considera  esta zona de Medellín que con el pasar del tiempo fue escogida por estos músicos paisas con alma de rancheros para ofrecer sus servicios a todo aquel que lo necesite, Jairo Cano paisa de pura cepa, pero también cantante ranchero lleva años trabajando en el sector, opina sobre el aporte de esta música a la cultura paisa, y esto fue lo que dijo:


 (video 1).


Pero todo no son bailes, risas y contratos por doquier, estos héroes paisas luchadores de la vida tienen que aguantar muchos atropellos tanto de los que los contratan como de las personas que les alquilan un pequeño espacio en el lugar de acopio, llamado “camerino” el cual utilizan para guardar sus implementos de trabajo, como trajes e instrumentos.

camerinos

ropero útil

equipo para prácticas

sillas para las reuniones

techo en madera vieja y cartón

Se puede pensar que estos grupos rancheros de la ciudad de Medellín cuentan con normas que ayuden a regular su funcionamiento o con planes propuestos por la alcaldía para ayudarlos en su trabajo. Pero La realidad es otra, porque a pesar de que el gobierno tiene algo llamado fondos para la cultura, estas ayudas al parecer no llegan a su destino, estos cantantes paisas forjadores de cultura y alegrías tienen que valerse por sí mismos para el funcionamiento de sus agrupaciones, no cuentan con salud, antes cubren su propia seguridad social, no cuentan con entidades que los ayuden a no ser explotados y por esto se ven obligados a someterse a pretensiones de terceros, los cuales según afirmaciones de los grupos rancheros los explotan a su antojo.

Exigencias de dinero que no deben ser cobradas legalmente o el “invisible” como ellos lo llaman son algunas de las normas impuestas para que puedan trabajar tranquilamente y tengan acceso a un minúsculo cuarto que no cuenta con ninguna norma higiénica para su funcionamiento.

Andrés Medina integrante del mariachi Bonanza de México con más de 23 años en experiencia y trabajo musical en las calles  dice “a demás que nos falta atención por parte de los encargados de la cultura en Medellín, nuestra protección es nula, nosotros mismos velamos por nuestro bienestar, se trabaja porque la necesidad es grande, pero es duro” algo que afirmó su compañero de grupo Jairo Cano.



 (vídeo 2)


gran talento, muestra de arte y cultura es lo que podemos encontrar en estos grupos de personas dedicados al canto, se pensaría incluso que sus talentos o muestras de expresiones artísticas fueros dones heredados o en muchos casos aprendidos en el largo caminar de la universidad de la vida, pero no es así muchas de estas personas han conseguido títulos universitarios, licenciados en música graduados de la EPA (Escuela Popular de Arte), que por razones de la vida no ejercen el arte de transmitir conocimientos de enseñar como verdaderos maestros, sino que por el contrario esparcen por toda la ciudad muestra de cultura, de talento de superación, demostrando así que a pesar de la adversidades puestas en el camino solo basta tener ganas, ganas de luchar, ganas de salir adelante.

Paisas con almas de rancheros, así se consideran estos grupos de hombres que día a día regalan cantos y sonrisas a los habitantes de la montaña, gente luchadora que con cultura y talento se ganan la vida.