A propósito de los 335 años. Medellín, recibe un regalo
“¿Qué le pudieras dar a la ciudad que te ha visto crecer?” esta es la primera frase de la canción Un regalo, escrita por Camilo Ríos e interpretada por más de 40 artistas para celebrar el cumpleaños de la ciudad de Medellín.
El proceso de esta canción comenzó por una iniciativa de la Alcaldía para celebrar los 335 años de ésta, un número extraño, pero que fue la excusa de toda una campaña para sensibilizar a la gente en torno a un evento sin precedentes, cuyo objetivo era hacerles pensar a todos los ciudadanos qué le darían a su ciudad para hacer de ella un lugar mejor.
La canción Un regalo se convirtió en más que eso, fue todo un proceso en el que más de 40 artistas se reunieron para darle vida a un mismo sentimiento, sin intereses políticos ni económicos, sólo hacer parte del honor de cantarle a Medellín. Más de 5 generaciones de cantantes, diversos géneros musicales, desde la ranchera hasta el reggaetón, artistas que han dejado el nombre del país en alto por su trayectoria y pequeñas promesas de la música como la niña Saray Castrillón, quien hace el primer solo de la canción, fueron los encargados de darle este regalo a su ciudad.
La idea de la canción surgió cuando el Secretario de Cultura Ciudadana de la Alcaldía buscó al productor Daniel Escobar para que hiciera un jingle sobre esta celebración, pero él pensó que una canción sería mucho más significativa y que, además, muchos artistas estarían dispuestos a ayudarle en este proyecto, y así fue. Daniel convocó a personas con las que ya había trabajado antes y junto con Camilo Ríos comenzaron a desarrollar su regalo para la ciudad. Grabaron a cada artista por separado y, finalmente, se reunieron en el Museo de Arte Moderno de Medellín para grabar el video de la canción, que fue entregado al Alcalde el 2 de noviembre en el Parque del Poblado frente a miles de medellinenses que celebraban ese día los 335 años de su ciudad.
Es claro que esta celebración no es algo fortuito, no es simple casualidad, ni romanticismo. El hecho de encontrar una manera para que la gente aporte su grano de arena en el cambio de Medellín es sólo el comienzo de una meta a largo plazo. Pablo Mejía, integrante del grupo Piso 21, sintió mucha alegría cuando los llamaron para hacer parte de este proyecto e hizo una breve reflexión sobre esta iniciativa:” Yo pienso que lo del regalo a Medellín parte de cada persona, en las pequeñas cosas van los grandes regalos: mantener la entrada de la casa limpia, no cruzar un semáforo en rojo, respetar los peatones, cuidar las zonas verdes, no pitar, no gritarle a nadie en la calle, y muchas otras cosas que son simples de la vida cotidiana”.
Así mismo su compañero de grupo, David Escobar, agregó: “Cada cual aporta con su rol su regalo, es decir, nosotros con la música le dimos vida a la canción y le pusimos nuestro toque a esta celebración y así cada profesional, un arquitecto se propondrá construir edificios bonitos y ecológicos, y así cada quien. Para nosotros es un orgullo que Piso 21 haga parte de esto, porque es nuestra ciudad la que nos está viendo crecer en el medio que nos gusta. No fue sólo un regalo que le dimos a Medellín, sino que ella nos lo dio a nosotros”.
El tiempo ha pasado, la ciudad ha crecido y ha enfrentado situaciones complicadas que, tal vez, ninguna otra ciudad del mundo haya soportado. Ha sido una ciudad de contrastes: de violencia y de armonía, de guerra y de paz, de dolor y de ilusión, una ciudad que, a pesar de soportar críticas tan duras en el mundo y realidades tan fuertes en ella misma, ha encontrado una y otra vez la forma de reinventarse, de crecer y de salir adelante. “La ciudad está atravesando un momento muy complicado, hay una reactivación innegable de las bandas criminales en los barrios, hay un bajón en el ánimo de la gente, y el Alcalde encontró un motivo muy adecuado para motivar a las personas de nuevo a pensar ¡Qué chévere vivir en Medellín! Y yo pienso que la canción lo logró”, cuenta Daniel Escobar.
¿Por qué lo logró? Basta con mirar unos años atrás y pensar en uno años adelante. Primero, hace algún tiempo los artistas no se querían, eran hostiles entre ellos, los géneros tan distintos que interpretaban no se cruzaban más allá de que uno cantara después del otro. Con esto, artistas tan diferentes como J Balvin y Pasabordo ya tienen una canción juntos. Se puede decir que se encontró, a través de una celebración para la ciudad, la paz y la armonía entre todos éstos. Y segundo, esto será un documento histórico que quede en la ciudad, no sólo musical, sino también social. Porque no se puede dejar de lado que, además de los cantantes, en esta canción estuvieron presentes los niños de la Red de Bandas de Medellín. Jóvenes que deciden tomar el rumbo de la música y salirse del mundo difícil de los barrios.
Medellín recibió muchos otros regalos y más que eso recibió la acogida de la gente y la integración. Quienes trabajan diariamente por esta ciudad están dejando su huella, pero no debe ser en vano. Por eso el compromiso de todos debe ser constante: valorar lo que se ha hecho y proponer nuevos retos para esta ciudad que, 335 años después, sigue reinventándose.
Amalia Uribe Jaramillo
Noviembre 10 de 2010.
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